Centrada en la creación y mejora de una red de espacios verdes urbanos y periurbanos, esta línea aborda el plan de renaturalización del municipio, el inventario de flora, la evaluación de los servicios ecosistémicos y el diseño de proyectos emblemáticos como el jardín japonés.
¿Qué es la infraestructura verde?
“Es una red estratégicamente planificada de espacios naturales y seminaturales y otros elementos ambientales diseñados y gestionados para ofrecer una amplia gama de servicios de los ecosistemas”
En el ámbito urbano, esta red incluye parques, jardines, ríos, riberas, huertos urbanos, estanques, zonas recreativas, vías pecuarias, calles arboladas, cubiertas verdes, cementerios, charcas, acequias, patios escolares y otros espacios con valor ecológico y social.
Si quieres saber un poco más sobre la infraestructura verde y sobre la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas puedes ver este video:
Plan de renaturalización urbana
Uno de los principales aportes del proyecto Sakurafusion a la Red de Infraestructura Verde es la elaboración del Plan de Renaturalización Urbana de Alfarnate.
¿Qué es un Plan de Renaturalización Urbana?
Es un instrumento estratégico promovido en el marco de las políticas europeas, que aborda los objetivos y retos para conseguir una ciudad más verde e integrada en la naturaleza, que serán definidos en base a un diagnóstico sobre el estado actual de la infraestructura verde del municipio y una propuesta de zonas sobre las que actuar. Asimismo, se establecerán las acciones a desarrollar para lograr las metas planteadas.
La renaturalización urbana implica la recuperación de espacios naturales dentro de las ciudades mediante la introducción de flora y fauna autóctonas.
No se trata solo de ajardinar con especies exóticas que a menudo requieren más agua y cuidados, sino de restaurar ecosistemas que históricamente pertenecen a la región. Este enfoque no solo embellece los entornos urbanos, sino que también mejora la biodiversidad, reduce la huella de carbono y crea un microclima más agradable.
Estrategias a implementar para hacer más agradables nuestros entornos urbanos son:
- Generar corredores verdes aprovechando infraestructuras lineales.
- Mejorar la infraestructura verde del municipio, por ejemplo, mediante la creación de jardines verticales.
- Aprovechamiento de ríos, barrancos, infraestructuras hidráulicas… que puedan estar degradados o cubiertos por el desarrollo urbano, para renaturalizarlos y generar espacios agradables para las personas.
- Promoción de huertos urbanos.
Próximamente tendréis disponible en esta página el plan de renaturalización urbana de alfarnate.
Inventario botánico
Para cuidar lo que tenemos primero hay que conocerlo
Dentro del proyecto Sakurafusión se ha realizado el Inventario Botánico del entorno urbano de Alfarnate, un estudio que nos permite saber qué especies vegetales tenemos en nuestras calles, plazas y espacios naturales cercanos.
El resultado nos confirma algo importante: el casco urbano de Alfarnate cuenta con una riqueza vegetal mayor de la que imaginamos.

109 especies distintas
En total, se han identificado 109 especies distintas, incluyendo plantas herbáceas, arbustivas y arbóreas en las 24 zonas designadas como zonas verdes del pueblo.

565 árboles
Se han contabilizado aproximadamente unos 565 árboles en el total de zonas verdes del pueblo.
Y si a toda la riqueza vegetal presente en nuestras calles, plazas y espacios públicos le sumamos el patrimonio natural que rodea al municipio —sierras, cultivos tradicionales, arroyos y paisaje mediterráneo—, podemos afirmar que Alfarnate es un pequeño paraíso natural donde es posible vivir en armonía con la biodiversidad y el entorno.
Aquí, la naturaleza no es un elemento aislado: forma parte del paisaje cotidiano, de la identidad del pueblo y de la manera de habitar el territorio.
Te dejamos algunas de las especies que forman parte de nuestra flora:
Exposición fotográfica de especies vegetales
De toda esa variedad florística presentada en el inventario botánico hemos seleccionado 19 especies para la realización de esta exposición, bien por su importancia ambiental como por sus características singulares que consideramos que pueden llamar vuestra atención.
Entre estas 19 especies, 16 son árboles, para los cuales hemos estimado los beneficios ambientales que aportan: absorción de CO₂, mitigación de aguas pluviales, eliminación de contaminantes atmosféricos y, en los casos en los que se encuentran próximos a edificios, el ahorro energético que pueden generar.
En un futuro podréis ver la exposición aquí:
Para la realización de estas estimaciones hemos utilizado un programa informático desarrollado por el Servicio Forestal de los Estados Unidos en colaboración con otras organizaciones: Mytree, que ayuda a evaluar árboles individuales rápidamente y sin complicaciones.
Te animamos a probarla tú mismo para calcular los beneficios ambientales de los árboles que te rodean.
Estudio de los servicios ecosistémicos
Lo que la naturaleza hace por nosotros
Los servicios ecosistémicos son todos los beneficios que la naturaleza aporta a las personas, muchas veces sin que seamos conscientes de ello.
Son las contribuciones directas e indirectas de los ecosistemas a nuestro bienestar: el aire limpio que respiramos, el agua que utilizamos, los alimentos que producimos o los espacios donde paseamos y nos encontramos.
Los servicios ecosistémicos pueden clasificarse en tres categorías principales, según la lista CICES (Common international classification for ecosystem services):
Servicios de abastecimiento
Son las contribuciones directas al bienestar humano que provienen de la estructura biológica y geológica de los ecosistemas. Se refieren al suministro de materiales y fuentes de energía que la naturaleza nos proporciona. Entre ellos se encuentran el agua dulce, la madera, las fibras, los recursos genéticos, las plantas medicinales o los alimentos.
Servicios de regulación:
Son las contribuciones indirectas al bienestar humano derivadas del funcionamiento de los ecosistemas. Están relacionados con los procesos naturales que regulan y mantienen el equilibrio ambiental. Algunos ejemplos son la regulación del clima, la mejora de la calidad del aire, la regulación hídrica y la depuración del agua, el control de la erosión o el mantenimiento de la fertilidad del suelo.
Servicios culturales
Son las contribuciones intangibles que la población obtiene a través de su relación directa con los ecosistemas y la biodiversidad. Incluyen aspectos como la identidad cultural, el sentido de pertenencia, los valores espirituales y religiosos, las actividades recreativas y el ecoturismo o la educación ambiental.
En el marco del proyecto Sakurafusión se ha realizado un estudio de los servicios ecosistémicos más relevantes del municipio con el objetivo de ponerlos en valor y poder elaborar una estrategia de gestión enfocada en su optimización.
Podréis leer este estudio en un futuro
Jardines japoneses
El proyecto Sakurafusión desarrolla dos de sus líneas estratégicas —infraestructura verde y turismo sostenible— a través de unas intervenciones singulares:
El diseño del jardín Japones de Alfarnate y la creación de pequeños “rincones” inspirados en la cultura japonesa dentro del paisaje urbano.
Estas actuaciones no son meramente decorativas. Buscan integrar naturaleza, identidad y experiencia cultural en el espacio público.
¿Qué es un Jardín Japones?
Los jardines japoneses se caracterizan por su profunda devoción y respeto hacia la naturaleza. No intentan dominarla, sino interpretarla y armonizar con ella.
La cultura japonesa refleja esa devoción y respeto no solo en el interior del jardín, sino también en la naturaleza del entorno haciendo que esta se integre como un elemento más en la percepción y visión del jardín, la denominada técnica ikedori, con el que se pretende conseguir un principio estético que se denomina Shakkei o jardín prestado.
Elementos esenciales de un jardín japonés
Los jardines típicamente japoneses reflejan la naturaleza de una forma real o simbólica, mediante distintos elementos que no pueden omitirse para poder asemejarnos fielmente a su pensamiento y forma “mirar”, que es propia de la cultura japonesa. Estos elementos son:
AGUA
El agua en el jardín simboliza el fluir constante del tiempo. Nace como un manantial en la montaña, avanza sorteando obstáculos o deteniéndose momentáneamente, y continúa su camino hacia el valle hasta fundirse finalmente con el océano.
CAMINOS
Puede ser símbolo del pasaje por la vida, es el primer elemento que nos encontramos en un jardín vallado. El camino es una guía, marcando el ritmo, la pausa y lo que vamos a percibir.
PUENTE
El puente une dos mundos, simbólicamente está uniendo este mundo con el cielo. También expresa el proceso de tránsito o viaje por la vida.
CASA DE TÉ
Encarna los principios de armonía, respeto, pureza y tranquilidad, se considera un camino espiritual.
ROCAS Y PIEDRAS
Son el elemento base para proyectar simbólicamente, ya que los japoneses consideran que las piedras contienen el espíritu de los dioses.
Tipos de jardines japoneses
El Sakuteiki es un tratado de diseño de jardines del siglo XII, en este texto se elude al “equilibrio inestable”, equilibrio entre elementos, entre el “vacío” y “no vacío”, siempre a punto de romperse, entre el hombre, el cielo y la tierra. Este texto también elude a una tipología de jardines, que describimos brevemente.
LOS JARDINES DE PASEO
Están pensados para verlos desde un sendero. Se incluye un estanque, y sigue patrones naturales como mareas y estaciones.
Jardines de aposento o Tsuboniwa
Están situados dentro de viviendas particulares. Diseñados para ser contemplados desde el interior, con pocos elementos muy bien seleccionados por su simbología.
Jardines de té o Chaniwa
Se encuentran en el camino que conduce a la casa de té, donde se incorpora un lugar de descanso para esperar a la ceremonia, y linternas para representar el elemento fuego.
Jardines de contemplación
Fueron incorporados por los monjes zen. Están hechos para ser observados desde el templo y facilitan la meditación. Se les conoce como jardines zen. Los jardines zen, pueden ser Karensansui (jardín seco) no tienen agua, pero evocan su sensación a través del uso de piedras y ondulaciones en la gravilla o arena meticulosamente rastrillada. También pueden ser Tsukiyama donde aparecen estanques, arroyos, montañas, piedras, arboles formados puentes y caminos para crear una reproducción en miniatura de un escenario natural.
Nuestro futuro jardín japones
El futuro Jardín Japonés de Alfarnate es una una pieza central del proyecto Sakurafusión y será un nuevo elemento dentro de la potente infraestructura verde del municipio.
¿Por qué un jardín japonés en Alfarnate?
Desde hace varios años, Alfarnate celebra el Sakura, un evento que ha logrado consolidarse como una cita especial en el calendario del municipio. Durante esos días, el pueblo se transforma: vecinos y visitantes se reúnen para celebrar la floración del cerezo, disfrutar de actividades culturales y vivir una experiencia que une naturaleza, tradición e inspiración japonesa.
La creación del Jardín Japonés nace como una evolución natural de esa iniciativa: un espacio permanente que consolida esa relación cultural y paisajística, permitiendo que el espíritu del Sakura se viva durante todo el año.
La construcción de esta nueva infraestructura verde supondrá importantes beneficios para el municipio:
El jardín podrá diversificar la oferta turística de forma sostenible y a lo largo de todo el año. Podrá disfrutarse en todas las estaciones: en primavera con la floración, en verano con la intensidad de los verdes, en otoño con los tonos rojizos, anaranjados y amarillos, y en invierno con la belleza serena del paisaje en reposo.
No será solo un atractivo turístico, sino un lugar de contemplación y bienestar para vecinos y vecinas: pasear, hacer ejercicio, conversar, relajarse o simplemente disfrutar del entorno.
El Jardín japones permitirá reforzar la identidad vinculada al cerezo y las festividades japonesas que ya se vienen realizando en Alfarnate. Además, podrá ser un nuevo lugar donde realizar actividades de esta temática e ir a contemplar los cerezos en flor.
El Jardín Japonés convertirá a Alfarnate en un municipio único dentro de su entorno, diferenciándolo claramente de otros pueblos de alrededor. Será un recurso singular que no solo reforzará su identidad, sino que lo posicionará como un destino distinto, capaz de ofrecer una experiencia cultural y paisajística que no existe en el territorio cercano.
Aquí podréis ver en un futuro las avances que se están realizando en el futuro Jardín Japones de Alfarnate.
Nuestros pequeños jardines
Además del Jardín Japonés principal, el proyecto contempla la creación de pequeños espacios o “rincones” inspirados en la cultura japonesa distribuidos por distintos puntos del casco urbano.
No serán grandes intervenciones, sino actuaciones cuidadas y estratégicas que integrarán elementos simbólicos —piedra, vegetación, caminos, pequeñas composiciones paisajísticas— adaptados al entorno mediterráneo de Alfarnate.
Con estos espacios se busca recuperar zonas del pueblo más deterioradas o infrautilizadas mejorando su estética y creando nuevos puntos de interés en los recorridos urbanos.
A continuación, podrás ver los planos y las imágenes comparativas del antes y el después de cada intervención.
Jardín “Akari no Mori”
Akari no Mori nace de la transformación de un lugar olvidado en un espacio de calma y contemplación.
Traducido como jardín de la luz recibe su nombre de la torre eléctrica presente en el mismo, que proporciona luz a todo Alfarnate.
El diseño se organiza mediante una estructura de plantaciones, vacíos y recorridos que introduce profundidad, sombra y filtros visuales, permitiendo que la percepción de la torre se diluya dentro de un paisaje continuo
Elementos que forman parte del jardín:
Río seco: El diseño plantea el recorrido de un río seco, concepto muy relacionado con los jardines japoneses tipo karesansui, donde el agua se representa mediante grava y piedra. Se traza un recorrido sinuoso que atraviesa la parcela e integra visualmente la torre eléctrica dentro de la composición, utilizándola como elemento de fondo del paisaje.
Composición de piedras: Las piedras constituyen uno de los elementos principales del jardín japonés. Su colocación no es aleatoria, sino que responde a criterios simbólicos, espirituales y compositivos propios del arte tradicional japonés.
En la zona principal se dispone una composición de tres piedras, conocida como Sanzon-ishi, donde cada una representa el cielo, la tierra y el hombre. Este conjunto se sitúa en el punto inicial del recorrido, funcionando como primera referencia visual que invita al visitante a adentrarse en el jardín.
También se emplean parejas de piedras, utilizadas para expresar relación, equilibrio y dualidad, creando composiciones naturales que acompañan el recorrido.
La colocación de una sola piedra se reserva para puntos singulares del proyecto, donde se busca generar sensación de presencia y contemplación.
Pasos japoneses: Los pasos japoneses, denominados Tobi-ishi, No solo cumplen una función de paso, sino que obligan a recorrer el espacio de forma pausada, favoreciendo la observación y la contemplación.
En este proyecto se han realizado utilizando madera procedente de Pinus halepensis caídos durante temporales recientes, reutilizando este recurso natural y otorgándole un nuevo valor dentro del jardín.
Pagoda japonesa: es un elemento tradicional asociado al simbolismo budista y a la representación del equilibrio entre los elementos de la naturaleza.
En el jardín se han colocado dos pagodas en los puntos más significativos del recorrido, actuando como hitos visuales y reforzando el carácter espiritual y contemplativo del espacio.
Áridos: Los áridos de pequeño tamaño (grava, gravilla y canto rodado) constituyen un elemento fundamental en el jardín japonés. No se utilizan únicamente como relleno, sino que representan el agua, el vacío o la distancia, formando parte esencial del lenguaje compositivo del jardín seco.
Iluminación La iluminación se plantea siguiendo los criterios tradicionales del jardín japonés, donde no se busca iluminar todo el espacio, sino crear atmósferas mediante puntos de luz suaves y discretos.
Se utilizan luminarias de baja intensidad y tonalidad cálida, situadas estratégicamente para resaltar elementos singulares como piedras, recorridos, pagodas y zonas de contemplación.
Galería de imágenes del procedimiento
Red sakura
La RED SAKURA nace en el marco del proyecto Sakurafusión con el propósito de fomentar la cooperación intermunicipal, el intercambio de experiencias y el desarrollo sostenible del medio rural a través de un elemento identitario común: el cerezo.
Este proyecto persigue unir a los municipios andaluces que comparten esta riqueza natural, ya sea como cultivo tradicional, atractivo turístico o símbolo cultural, creando un espacio de colaboración que potencie el turismo sostenible, la innovación y la promoción conjunta del territorio.
Cualquier ayuntamiento, cooperativa u asociación que esté interesado en participar en este proyecto puede contactar con nosotros.
Beneficios de participar
- Integrarse en un espacio de cooperación entre territorios con una identidad agrícola y cultural común.
- Promover el turismo sostenible y la valorización del paisaje del cerezo.
- Participar en acciones conjuntas como exposiciones, festivales, rutas del cerezo en flor o intercambios técnicos.
- Dar mayor visibilidad institucional y turística al municipio mediante la proyección de la Red a nivel autonómico.